Búsqueda blog.com.es

  • Ahora me llaman poeta

    Ahora me llaman Poeta.

    He de repetir con Silva:

    "¿Poeta yo?

    No

    Poeta Silva, Neruda, Roca, Mutis, Robledo...

    Yo, yo soy una simple lectora".

    El verso fluye sin que yo apenas lo perciba,

    Mis dedos se deslizan a través del teclado

    Y las letras una a una le dan forma al verso.

    Poeta me llaman en Google,

    sí

    Todas las mañanas digito mi nombre,

    Mi sonoro nombre:

    Elsy Rosas Crespo,

    Nombre de poeta,

    Nombre de juglar,

    como Paco de Lucía,

    Eso me dijo un amigo, y yo le creo.

    Que me llamen Poeta se lo debo a un tag,

    Todos los posts tienen tags

    El secreto consiste en aprender a escribir tags.

    Tag es una palabra poética,

    Mientras la leo y la escribo lo descubro,

    Los poetas del futuro darán buenos frutos con la palabra tag.

    poe

    _______________________________________



    contador

  • Sueños virtuales

    Todos los sueños son virtuales,

    Soñar es el recreo del cerebro,

    Cuando no tiene nada que hacer, juega consigo mismo.

    Hay sueños que impresionan,

    Sueños fantásticos,

    Sueños que parecen reales,

    Más reales que la realidad,

    (Que también es realidad virtual).

    No me gustan los sueños virtuales,

    Los sueños sobre la virtualidad:

    Los rostros son borrosos,

    Las imágenes también.

    Anoche soñe con virus,

    Pantallas líquidas que se retorcían de dolor.

    vga_PC_virus_threat_350o

  • Mis contactos en Facebook

    Cuando creé mi perfil en Facebook busqué a mis compañeros de clase del pasado, a mis compañeros de trabajo, a familiares de los que no sabía nada desde hace tiempo, a sobrinos perdidos, a mucha gente, casi todos mis contactos eran personas a las que conocía personalmente. Un día veía fotos de mi hermano en su rumba con amigos, no me gustaba; otro día veía cómo había envejecido, hasta ser casi irreconocible, alguien a quien no veí hace muchos años, no me gustaba; me molestaba el perfil de algunas personas a quienes consideraba más sencillas, no me gustaba; me desilusionaba conociendo un poco más profundamente a personas de las que no sabía casi nada, no me gustaba. No me sentía bien con casi toda mi familia a bordo, con mis compañeros en reuniones que me decían: "Elsy, usted cuántos grupos tiene, pasa mucho tiempo en Facebook, me gustó su última nota...". No era cómoda la situación. Un día cualquiera decidí eliminar de mi lista de amigos a toda mi familia, a todos mis compañeros de trabajo, a mis excompañeros de clase, sólo me quedó un contacto real: Juan Andrés. Y descansé, soy frágil, impresionable, especialmente con las fotos muy personales, me parecen bochornosas. Desde ese día me siento más libre, me gusta saber de la vida de estas personas sólo si ellas quieren compartirlo conmigo y creo que tengo mucha más libertad para expresarme. Las únicas personas reales y virtuales son estudiantes, todos del pasado, porque acabamos de terminar semestre, me gusta compartir con ellos, si yo fuera estudiante me gustaría ver a mis profesores en Facebook.

    Pd. Laura Quete y Carolina Arias son las únicas "amigas" reales que me quedan en la virtualidad, tienen un encanto especial para mí que no fuí capaz de prescindir de su presencia.

    4314_85456957123_624797123_1896682_5742904_n

  • Segunda autoentrevista

    ¿Por qué ha decidido autoentretevistarse de nuevo?

    Porque quería escribir dos cuartillas y no se me ocurrió nada original, mientras el agua caía sobre la última taza (el agua me inspira) pensé en la segunda autoentrevista, mi estado de ánimo actual me permite concedérmela. Desde hace varios meses recibo mensajes en los que se me piden juicios sobre temas particulares, creo que esta es una buena ocasión para desarrollarlos.

    ¿Qué necesita para escribir?

    Un estado de ánimo poco usual -muy alegre o muy triste- un tema para desarrollar y música. Para leer siempre escucho la misma música, para escribir también. Leo al son de la música clásica, escribo al ritmo de la popular, música con letra, letras que haya escuchado muchas veces, desde la infancia, música que me haga recordar a mi hermano muerto.

    En la primera autoentrevista sus respuestas eran concisas, dice simplemente sí o no, ¿por qué está tan conversadora hoy?

    Porque tengo mucho sueño, el sueño y el alcohol me conceden una lucidez poco usual. Me gusta dormir pero también me gusta escribir con sueño y con sueño y con alcohol hablo tanto como en situaciones cotidianas pero siento que soy un poco más explícita.

    ¿Siempre que bebe es conversadora?

    No. Sólo si estoy con personas a las que aprecio mucho, si estoy con personas con las que no me siento cómoda no hablo ni me río. Si una persona no me interesa no me saca una sola sonrisa. Mi manera de decirle a alguien que me gusta estar con él es a través de la risa.

    Mientras conversábamos hubo un corte repentino de energía, íbamos comenzando la tercera página y sólo rescatamos una, usted estaba muy sensible, a punto de sentarse a llorar y yo sentía que nos iba a revelar secretos de su personalidad, usted finalmente no lloró, se rió cuando la pantalla quedó en blanco, miró por la ventana, vio a su vecina ofreciéndole el pecho a su hijo y como por arte de magia su estado de ánimo cambió, ya no está triste, está tranquila, no quiere volver a preguntarse lo mismo, su estado de ánimo no se lo permite, ¿cree que estaba escrito que sus lectores no tuvieran el derecho de conocer a la profesora en un estado de lirismo extremo, de los que terminan siendo un poco ridículos, de aquellos que no enternecen sino divierten, tan gratos para usted en las comedias gringas y en la películas de Alex de la iglesia?

    Es probable.

    ¿Usted se cuida de no hacer el ridículo?

    Sí.

    ¿Cree que lo logra?

    Sólo en la vida real, la mejor manera de hacer el ridículo sin que lo vean a uno es a través de la escritura, por eso me gusta escribir, porque puedo decir todo lo que se me ocurra sin mirar a quien lee a los ojos, sin dar explicaciones, sin aceptar reclamos, con total libertad; la vida cotidiana no ofrece este placer. La voz y la mirada pueden ser más implacables que un texto que se lee. En las conversaciones siempre interfiere la risa, yo me río mucho cuando hablo, cuando escribo también me río pero tengo pleno control sobre lo escrito, normalmente escribo riendo o llorando y el lector no se entera cuándo río o cuándo lloro, qué me inspira risa y qué llanto.

    ¿Siempre que escribe ríe y llora?

    La mayoría de las veces no lloro, digamos que lloro un 3% pero casi siempre que escribo río.

    Dicen que quien ríe se halla en una posición de superioridad en relación con quien no conoce el motivo de su risa o, en el peor de los casos, tratándose de la escritura, el lector llora porque sospecha que usted escribió bajo el efecto de un estado lírico cuando en realidad usted escribió bajo el efecto de un estado de ánimo festivo. ¿Usted quiere que sus lectores lloren o rían cuando la leen?

    Yo sólo quiero que lean

    ¿y cree que la leen?

    sí

    ¿Por qué está tan segura?

    Por las estadísticas

    ¿Cuáles estadísticas?

    Las de los blogs

    ¿Cuáles blogs?

    Los virtuales

    ¿Cuántas personas la siguen diariamente?

    2000

    ¿y a usted le pagan por leerla?

    No

    Entonces, ¿por qué escribe?

    Porque escribiendo he conocido gente que me interesa mucho. En los blogs y en Facebook de vez en cuando aparecen comentarios que me inquietan, confesiones que me estremecen, mensaje privados que me impactan. La virtualidad es algo serio para mí, es parte de mi trabajo, seguir blogs o leer comentarios es un proceso de lectura, no menos rico o serio que la lectura de un libro, esta autoentrevista, por ejemplo, es un proceso de escritura serio y el único fin es que sea leído en internet, no tiene pretensiones eruditas, no aspiro a que aparezca publicado en una revista para intelectuales o para profesionales, cualquier persona se puede encontrar con este texto y lo mas seguro es que se enganche, que lea, se ría un poco, piense un poco, me imagine un poco y le quede una idea vaga de una señora que goza autoentrevistándose porque encuentra muy formales las entrevistas de persona a persona pero, de todas maneras, quiere expresarse, quiere que a quien le interese, sepa un poco sobre la naturaleza de quien escribe, de quien lee y relee lo que escribe con la ilusión de que dos mil personas la lean cada día y sientan que el tiempo de la lectura no fue tiempo perdido, que valió la pena escribir porque valió la pena leer.

  • Amor y amistad on line

    Una de las grandes ventajas de relacionarse con personas a través de la red tiene que ver con el hecho de que no nos son impuestas, no estamos obligados a usar frases de cortesía, no tenemos que despedirnos de ellos después de haber inventado una excusa porque no los soportamos, son como los amigos de Proust: los libros. Me gusta la idea que tiene Proust de los libros como grandes amigos, los amigos que no nos insisten para que sigamos con ellos, los amigos que no se molestan porque no los buscamos con mucha frecuencia, amigos dispuestos para hacernos vivir gratos momentos cuando nuestros estados de ánimo están dispuestos. las salas de chat, el msn, las comunidades, los blogs y ahora Facebook me gustan mucho porque a través de estos medios he conocido varias personas que me interesan más que mucha gente de la vida real con la que tengo que relacionarme porque no tengo otra alternativa.

  • Espejo

    Hace un año me persigue la palabra espejo, Simone de Beauvoir piensa en la relaciones homoxesuales entre mujeres como una relación con la propia imagen, un cuerpo similar al propio, ninguna aventura, ningún reto, un universo conocido, no defiende la homosexualidad en El segundo sexo porque mientras escribe piensa en su biografìa, en la imagen para mostrar en el futuro como la gran amante de Sartre. La semana pasada leí un ensayo escrito por una estudiante, allí el espejo es un ser amado, la madre que espera de su hija la reproducción de su imagen, la madre quiere que su hija sea como ella y no sea como ella. Hoy recibí un correo, lo primero que identifiqué fue la palabra espejo, es un trabajo fotográfico que me invitaron a ver, lo espero ansiosa; hoy también me aventuré a usar el buscador de amigos en Facebook, quise saber si podría encontrar la imagen de un hombre hermoso desde el estándar de hace veinte años, esperaba ver la imagen de un hombre hermoso y lo que encontré fue a otra persona, vale la pena tener 38 años para comprender que los rostros cambian a lo largo de la vida, el tiempo convierte a los seres queridos en desconocidos, a veces es mejor no cruzarse con ciertas imágenes. Lo que más me molesta de Facebook es que la gente publique fotos tan desagradables, tan personales, tan faltas de estética, las voces son menos desconsoladoras que las imágenes después de que ha pasado cierto tiempo. Doy gracias al azar por no tener hijos, no soportarìa ver a una niña de 15 años muy parecida a mí o con los rasgos de un hombre que seguramente no querría recordar; los hijos a veces deben ser un gran obstáculo para tomar decisiones en la vida.

  • Las amistades virtuales

    Hay gente a la que le cuesta mucho trabajo creer que se pueda ser amigo de una persona a la que nunca se ha visto ni se va a ver porque a las dos les es indiferente conocerse personalmente ya que cuentan con algo que puede llegar a ser más fuerte que los lazos que crean las amistades de gente real que realiza acciones reales y que por lo general no se comunica a través de la escritura porque para eso existe el teléfono.

    Las amistades virtuales pueden llegar a ser más auténticas que las reales, más cuando a los dos amigos les gusta escribir, se esfuerzan por decir la verdad y no necesitan hacerse las preguntas de rigor porque estas preguntas se hacen sólo cuando se tiene la certeza del contacto real. Para los amigos virtuales es indiferente el derroche de dinero y fuerza, el consumo fastuoso como mecanismo de reafirmación personal, el buen comportamiento en la mesa, la destreza para usar los cubiertos y sortear la carta. Un hispanohablante se puede reconocer con otro sin el interrogatorio de rigor relacionado con comprobaciones de tipo étnico, económico, político, social y familiar; no se pasa por una pormenorizada exploración acerca del sitio de trabajo, el barrio en que vive, la ropa que usa y la gente que conoce; no se dirá de ellos que son presuntuosos, tremendamente seguros de su superioridad, siempre diciendo trivialidades y sin una sola idea auténtica en la cabeza, porque estos comentarios son dignos de las personas reales que se reúnen con otros personas reales, que, por lo general, son sus mejores amigos.

    Lo más grato de las amistades virtuales es que se recuerda lo mejor de ellos, lo que escriben. Sus palabras valen más que su belleza, su juventud o su forma de vestir, no hay mal aliento ni voz chillona ni timidez porque la escritura es bendita y puede hacernos decir más de lo que dicen las miradas o la forma de bailar.

    Cuando un amigo virtual muere la sensación de vacío es similar a la que se experimenta cuando muere un amigo real; hace poco murió un amigo virtual de una comunidad virtual. Cuando muere una persona real recordamos su rostro, con los amigos virtuales la mente trata de crear un rostro real en quien pensar y nunca lo logra, el amigo virtual no es una persona con rostro, tampoco es un ser de ficción.

    De la misma forma en que algunos amigos reales mueren sin que nosotros nos enteremos, también deben morir los amigos virtuales, el asunto con ellos es que no es fácil saber si nuestro amigo se molestó por alguna impertinencia, está enfermo, disfruta de un largo viaje o ha muerto. Mi amigo de mayor edad es Juan Carlos Devizenci, él es argentino, vive muy cerca de la casa de Ernesto Sábato, tiene blog y apareció hace más de dos años en el mío; hace más de tres meses que Juan Carlos no deja comentarios en mis posts, tampoco me ha enviado correos, si alguien sabe de él le agradezco cualquer información; después de Matías y Carlos Lázaro él es mi mejor amigo virtual, me inquieta porque tiene más de ochenta años.

  • No me gustan los grupos con administrador

    Primero fui censurada en el grupo El aforismo nuestro de todos los días por copiar reflexiones de Carlos Gaviria y por dejar muchos aforismos. En ese grupo no se admiten los aportes de carácter político (para eso hay otros grupos) se espera humildad y respeto por parte de los miembros (es prohibido burlarse de los aforismos copiados por el creador del grupo y por los cuatro o cinco administradores), es prohibido intentar crear aforismos (para escribir aforismos uno tiene que estar muerto). Hay muchas prohibiciones. La conclusión a la que llegué después de mi breve paso por ese grupo fue que lo mejor era crearme uno propio pero sin administrador, que cada quien escriba lo que quiera, un grupo no es más que un espacio creado por una persona y compartido por poca o mucha gente que lee más de lo que escribe, el creador casi siempre es ignorado. Lo que le da sentido a los grupos son los miembros y sus aportes, el creador del grupo no se puede imponer como artista o como filósofo, como Yo, es un simple testigo de lo que ocurre, no se puede poner por encima de los miembros cuando no es su experiencia personal la que predomina, si llega a tener alguna prevalencia no es por sí mismo, por su trabajo, sino por el interés de los demás por el tema que ha propuesto, nada más, no puede ser candoroso y decir: "Este es mi grupo y yo hago en mi grupo lo que me da la gana" (a menos que sea un macho alfa al que le gusta rodearse de hembras gama, un Efraím Medina, para dar un ejemplo concreto) porque resulta que su grupo es uno entre muchos. El creador del grupo o los administradores no pueden jugar a ser Dios, él es sólo uno de los tantos seres que se encuentran, se cruzan y se van.

    Al poco tiempo recibí una notificación: "Has sido nombrada Oficial (policía)" de uno de los grupos más populares en Facebook. Leí la noticia con una mezcla de asombro y miedo, el grupo va en contra de RCN y de la Cosa política. Acepté y luego tuve una breve sesión de chat con el creador del grupo. Mientras conversaba con él me preguntaba si al ser policía de un grupo no empezaba a formar parte del sistema opresivo que tanto me molestaba en el grupo de los aforismos, recordé una reflexión de Ernesto Sábato: "No se puede luchar durante años con un enemigo poderoso sin terminar por parecerse a él. Este hecho psicológico explica los extraños fenómenos a que estamos asistiendo: a ciertos antinazis no les basta con que los jefes alemanes sean fusilados o ahorcados, añoran formas más crueles y muertes más lentas; no propician la seguridad sino la venganza y el odio; animados por un fervoroso sadismo dan rienda suelta a las pasiones que justamente detestamos en el fascismo. El espíritu fascista renace así, sutilmente, en el alma de sus propios victimarios". No supe hacer mi papel de policía en el grupo, no estuve a la altura de mi cargo, no detecté ni acusé a nadie de no estar comprometido con la causa, a los pocos días abandoné el grupo, con la misma facilidad con que todos lo días me uno a otros. Soy un ser intrascendente y poco comprometido, es probable.

    Esta semana descubrí un grupo sobre colombianadas, muy divertido, me uní y empecé a subir fotos: tamales, pelanga, gente pobre, ñeros, tortas de cumpleaños para Yury Hasbleidy, almuerzo en el potrero, rockeros en ropa interior, metaleros malmirados, un foto de San Pablo, otras de Varito. Todo íba muy bien, las fotos recibieron comentarios entusiastas hasta que empezamos de nuevo a tocar el tema político, Alvaro Uribe está más allá del bien y del mal, él no ha incurrido nunca en una colombianada, la imagen del mejor presidente de Colombia no puede ser motivo de burla (para eso hay otros grupos). Fotos eliminadas por decisión de los miembros y llamado de atención de uno de los polícias del grupo a través de un mensaje privado. No me quedó otra alternativa que abandonar el grupo.

  • Efraím Medina: el malo

    Efraím Medina es un hombre muy malo, él ha sufrido mucho, aunque la gente crea que, como canta y baila, es un hombre feliz; él sufre las penas del payaso y las de Héctor Lavoe, pero la diferencia entre los payasos depresivos y Efraím Medina es que Efraím quiere que todo el mundo sepa que él es un hombre muy malo que sufre mucho y que siente mucho y que le gustaría follarse a Emily Dickinson y que no se echaría a Amparo Grisales. El tiene una banda y el canta y grita y quisiera ser famoso como Juanes o Shakira, pero apenas es una celebridad creada por él mismo en Facebook. El dice culo y otras palabras "sucias" para que la gente sepa que se esfuerza por ser sincero, aunque no es fácil.

    Pd. "Conocer" virtualmente a las personas públicas o a las que sólo se ha leido en los libros casi siempre es decepcionante. Primero me desilusioné del dúo de los aforismos: de Luis H. Aristizábal y de Andrés Hoyos. Efraím Medina me resulta insoportable, me parece asombroso que insulte a sus "amigos" de Facebook a través de mensajes y que esta gente siga sintiendo que es amiga del más irreverente de los irreverentes y que dejarse insultar es parte de su grandeza humana. Ayer lo eliminé de nuevo de mis contactos, y hoy de nuevo apareció su invitación. ¿Será que le gusto?

  • Los devaneos sexuales de Tribilin

    No sé qué obsesión sufre el usuario llamado Tribilín, su blog es uno de los mejor posicionados en Alexa pero a costa de temas tan extravagantes como que un hombre se casó con su perra. Sus temas favoritos están relacionado con sexo, creo entender que él ya superó los treinta años, cómo es posible que a su edad todavía se desvele pensando en el tamaño del pene, cómo lograr un orgasmo, qué es lo que quieren las mujeres.... Entre llamar la atención con la política y con el sexo en un blog "erudito" yo prefiero a los "politólogos".

sobre mí
Amigos (0)

La lista de amigos esta vacía.

Pie de página:

El contenido de esta web pertenece a una persona privada, blog.com.es no es responsable del contenido de esta web.